RESPETO: La persona actúa y deja que los demás actúen de acuerdo con sus derechos, con condición o sus circunstancias, procurando no perjudicarse y lograr beneficio mutuo.

GENEROSIDAD: La persona le imprime un carácter amable y aceptable al ambiente que lo rodea. Sabe hacer gratas sus relaciones y actuar desinteresadamente a favor de los demás, con alegría.

LEALTAD: La persona identifica y manifiesta su adhesión a un conjunto de valores, reforzándolos y protegiéndolos a lo largo del tiempo.

FORTALEZA: Sirve para resistir las influencias nocivas en situaciones adversas le imprime valentía para influir positivamente sobre las dificultades y vencerlas, así como acometer grandes empresas.

PERSEVERANCIA: Una vez tomada la decisión, la persona lleva a cabo las actividades necesarias para alcanzar lo decidido, aunque surjan dificultades internas o externas, a pesar que disminuya la motivación personal a través del tiempo transcurrido

OPTIMISMO: La persona sabe confiar razonablemente en si mismo, en sus propias capacidades y en la ayuda que puede recibir de las demás ante cualquier situación, distinguiendo lo positivo y las posibilidades de mejora que existen, y los obstáculos que se oponen a esa mejora.

ORDEN: Por iniciativa propia, la persona se comporta de acuerdo con unas normas lógicas, que le permiten organizarse y aprovechar su tiempo para la realización de las actividades y el logro de sus objetivos.